Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
No tengo nada en mis manos
ni siquiera las tengo manchadas de ti…
soy demasiado cobarde
no sé matar, no sé morir
y así sigo aquí en existencia fingida.
Si me ves caminando
con pasos cortos y cansados
no vayas a mí. Déjame evaporarme
no tengo nada que darte
estoy vacía, estoy siendo fin
triste fin que nunca fue principio
una nulidad en tiempos de existir.
Se cansa infinitamente el alma
de llevar cargando un sepulcro diario,
de sentir el vestido de vísceras
que llevo dentro y apestan tanto…
yo no tengo corazón es una caja de gusanos
desde el día aquel que me perdí.
Y pretendes que te ame o te asesine…
¿Dónde está la fuerza?
si soy un títere jugando a existir
mas solo existo a las pupilas,
si tocas dentro te hago daño
y si buscas algo en mi solo hay vacío
y estas enormes ganas
de tirar mi sepulcro celular
arruinar el vestido de vísceras
y detener para siempre
el colapso de mi caja de gusanos.
Irme al fin… de tu pupila
y de la inexistencia que siempre viví.
Mary C. López.
Última edición: