SER DE SOMBRAS, SEÑOR DEL MUNDO
“Rodaremos unidos en las tinieblas sin regreso y el pozo de sombra nos acogerá, a nosotros y a nuestros dioses absurdos, a nosotros y a nuestros valores criminales, a nosotros y a nuestras ridículas esperanzas.”
Albert Caraco.
Un ser de sombras, sordo ante el lamento,
abre su boca inmensa y desbordada,
traga la Tierra, piedra calcinada,
y escupe escombros que se lleva el viento.
No hay dioses que detengan el tormento
ni seres que no sufran la emboscada.
La luz se apaga en su pupila helada:
deja desolación y abatimiento.
¿Qué es la vida, si al fin vivir nos hunde?
¿Qué es la razón, si el caos nos reclama?
Nada perdura, todo se confunde.
Y mientras el horror el orbe inflama,
ríe el abismo, negro, tremebundo,
que siempre fue y será el señor del mundo.