Álex Hernández
Poeta recién llegado
Cuando ya no me quede más que mi verdad,
creeré que nací para moldear al mundo
con mis pies.
Cuando el cielo ya no me duela
y me haga sentir bien,
abriré mi corazón
y podrás entrar,
aunque me aterre
el cambio.
Cuando ya no nos quede nada,
hablaremos de lo hermoso
que es el presente,
y ya no habrá
más pasado
que llorar.
Cuando nos tengamos de frente,
y el miedo nos tema;
abriré mi corazón
para dejar salir
al otoño.
Y hablaré contigo
aunque no puedas escucharme.
Lo pienso todo el tiempo;
podría ser hoy
creer en mí
en nosotros.
Esta noche estoy bien,
aunque me aterre
el cambio.
Será diferente.
creeré que nací para moldear al mundo
con mis pies.
Cuando el cielo ya no me duela
y me haga sentir bien,
abriré mi corazón
y podrás entrar,
aunque me aterre
el cambio.
Cuando ya no nos quede nada,
hablaremos de lo hermoso
que es el presente,
y ya no habrá
más pasado
que llorar.
Cuando nos tengamos de frente,
y el miedo nos tema;
abriré mi corazón
para dejar salir
al otoño.
Y hablaré contigo
aunque no puedas escucharme.
Lo pienso todo el tiempo;
podría ser hoy
creer en mí
en nosotros.
Esta noche estoy bien,
aunque me aterre
el cambio.
Será diferente.