Évano
Libre, sin dioses.
Has subido tu ventana
de la noche y has mirado
a los seres como instantes
de materia en lo infinito.
Has observado que creen
poseer lo que sucede,
a los siglos y al futuro.
No van contigo, te has dicho.
Y te has hecho presente
con toda la Edad del Hombre.
Te has hecho vientre de tierra,
un invisible creciendo
claro como nunca entre
la oscuridad de ti mismo.
Arroja la luz que queda
de origen y crece unánime,
despacio, como la raíz
que, soterrada y oculta
sabe lo enorme que eres.
Acabarás como un claro
en la espalda de la vida.
Mas, casi todo es espalda,
cara oculta de ella misma.
de la noche y has mirado
a los seres como instantes
de materia en lo infinito.
Has observado que creen
poseer lo que sucede,
a los siglos y al futuro.
No van contigo, te has dicho.
Y te has hecho presente
con toda la Edad del Hombre.
Te has hecho vientre de tierra,
un invisible creciendo
claro como nunca entre
la oscuridad de ti mismo.
Arroja la luz que queda
de origen y crece unánime,
despacio, como la raíz
que, soterrada y oculta
sabe lo enorme que eres.
Acabarás como un claro
en la espalda de la vida.
Mas, casi todo es espalda,
cara oculta de ella misma.
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