Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

¡Cómo querías morir en tu país
de verdes y trágicas distancias!
¡Cómo, Maestra, querías venir a ver florecer
las florecillas y los niños que amaste!
Cómo querías, inteligencia de la esperanza,
venir y amar de nuevo a tus soldados pobres,
venir y acabar de una vez por todas,
de soterrar la ignominia, de vencer las poleas
que ultrajaban a la gente humilde de tu pueblo.
Camarada del ansia, compañera,
tú quisiste tanto…tanto te ofrendaste,
¿Acaso podemos exiliar los huesos?
¿Acaso podemos repatriar tus ansias?
¿Acaso podemos desterrar el destierro,
insertar el abrazo contra la tortura,
insertar un beso que alimente
a todos los tristes de la tierra?
Aquí seguirás bañando a los niños sucios.
Aquí seguirás dando cucharadas a los desvalidos.
Aquí seguirás contando los cuentos
de las abuelitas nuestras,
aquí seguirás amando,
seguirás cantando internacionales
para la hermandad,
proseguirás tu desfile con los trabajadores,
aquí serás la poeta de la prosa que soñó Gabriela,
aquí no habrán esqueletos desvencijados
por el odio,
cuando triunfe tu sed de mariposa.
De mi libro inédito aLTAR DE DESCONCIERTOS
Derechos de autor reservados por ley
ilustración: crhoy.com