Si la vida lo permite...

Lirae

Poeta que considera el portal su segunda casa
Si los laberintos de penas nos lo permiten,
podremos recorrer los lugares de auxilio
lugares de refresco de nuestras almas,
de hospitales itinerantes que llenen de vendas de cloroformo el recuerdo
y los días pasados de una guerra ,
que sin bombas ni armas destrozó nuestras pieles.
Ha sido duro el camino de esta vida ,
mas imposible de desechar.
Llevamos desdichas,
mas también las alforjas están llenas de amor.
La costumbre y el amor se hicieron bastiones,
y hemos resistido con un valor que no creíamos tener.
Ahora solo quedan unas estatuas
con ganas de hacer del acero piel y esperar la muerte.
Difícil es entender el sentimiento de estas letras.
Difícil es el adentrarse en la comprensión,
más el camino hay que terminarlo,
si o si,
hay que llegar al fin de los días.
Hacia ellos nos alzamos.
Desde el norte hasta el sur,
aunque sea en un reguero de lágrimas,
debemos resistir.
Después de estos días
no habrán más soles que nos despierten
ni lunas que nos inviten al descanso.
SHA.

125879420_10218188813691862_244910390239968822_n.jpg
 
Si los laberintos de penas nos lo permiten,
podremos recorrer los lugares de auxilio
lugares de refresco de nuestras almas,
de hospitales itinerantes que llenen de vendas de cloroformo el recuerdo
y los días pasados de una guerra ,
que sin bombas ni armas destrozó nuestras pieles.
Ha sido duro el camino de esta vida ,
mas imposible de desechar.
Llevamos desdichas,
mas también las alforjas están llenas de amor.
La costumbre y el amor se hicieron bastiones,
y hemos resistido con un valor que no creíamos tener.
Ahora solo quedan unas estatuas
con ganas de hacer del acero piel y esperar la muerte.
Difícil es entender el sentimiento de estas letras.
Difícil es el adentrarse en la comprensión,
más el camino hay que terminarlo,
si o si,
hay que llegar al fin de los días.
Hacia ellos nos alzamos.
Desde el norte hasta el sur,
aunque sea en un reguero de lágrimas,
debemos resistir.
Después de estos días
no habrán más soles que nos despierten
ni lunas que nos inviten al descanso.
SHA.

125879420_10218188813691862_244910390239968822_n.jpg
Pues ya no me acuerdo dónde leí que nuestro recorrido es un laberinto en el cual hay que entretenerse toda una vida porque la salida solo conduce a un lugar... y no es apto para los vivos.
A la vida hay que arrancarle los permisos a arañazos, dejarnos la piel en la contienda, resistirnos a sus peores augurios y darnos otra vuelta más por entre sus setos no más que por contemplar la vida que fluye a nuestro lado y que invita a conocerla.
Los días grises terminan con sol, la noche siempre amanece, la melancolía... a esa hay que controlarla.
Te visito en melancólicos, Sandra, porque de la provincia no puedo salir.
Un abrazote, pese a pandemias varias, desde la península hasta tu isla.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba