Si me dices “te quiero”
te pediré un beso,
no húmedo
sino profundo,
hecho de amaneceres
y de cansancios.
Si me dices “te quiero”
te pediré una carcajada,
una carcajada tibia
pero opulenta,
como nacida del gemido
después de un llanto.
Si me dices “te quiero”
te pediré un te quiero
simple,
desnudo,
te pediré un te quiero
salido de adentro,
uno descalzo
pero cien veces puro.
te pediré un beso,
no húmedo
sino profundo,
hecho de amaneceres
y de cansancios.
Si me dices “te quiero”
te pediré una carcajada,
una carcajada tibia
pero opulenta,
como nacida del gemido
después de un llanto.
Si me dices “te quiero”
te pediré un te quiero
simple,
desnudo,
te pediré un te quiero
salido de adentro,
uno descalzo
pero cien veces puro.