El arbusto chantajea la escena,
la que guarda cuerpos;
le chantajea con quedarse sin hojas;
desnudando un romance en receso.
¡Cuidado con el viento del alba!,
es ligero y revela
estampidas de deseos en nombre.
No guardes la sombra del acto,
hay gente delatando derechos;
borra con tragos de riesgos,
las piezas de un palpitar indiscreto;
huellas... "Sicarios" del miedo.
"El pecado" no respira acorralado;
la espiga envidiosa, aún sin fruto,
puede seguirte el rastro;
sus hijos persistentes en tu prenda.
No guardes la sobra del acto;
hay gente delatando derechos.
la que guarda cuerpos;
le chantajea con quedarse sin hojas;
desnudando un romance en receso.
¡Cuidado con el viento del alba!,
es ligero y revela
estampidas de deseos en nombre.
No guardes la sombra del acto,
hay gente delatando derechos;
borra con tragos de riesgos,
las piezas de un palpitar indiscreto;
huellas... "Sicarios" del miedo.
"El pecado" no respira acorralado;
la espiga envidiosa, aún sin fruto,
puede seguirte el rastro;
sus hijos persistentes en tu prenda.
No guardes la sobra del acto;
hay gente delatando derechos.