Asklepios
Incinerando envidias
Siempre se dijo que, después de los ahora, obligados estaríamos a seguir buscando y… encontrar todos y cada uno de sus correspondientes y necesarios después
Han pasado incontables lunas desde entonces, en un silencio que el horizonte es incapaz de olvidar, mientras lo que fuimos, lo que hemos sido, continúe manteniéndonos sumisos al original deseo que, todos creímos, desde hace mucho tiempo, inalcanzable.
Mientras tanto, la vida ha llegado a desarrollar tal ingravidez que, los que antaño conseguían besarse, forzados están ahora, cuando menos, a hacerlo a ciegas. Fue desde entonces, que la gente comenzó a hundirse en esta tristeza que hoy continúa cobijándonos... y lo peor es que todavía no nos damos cuenta de que, todos y cada uno de los después, no se olvidan de seguir aproximándose... y que siempre llegan… cuando quieren.
Han pasado incontables lunas desde entonces, en un silencio que el horizonte es incapaz de olvidar, mientras lo que fuimos, lo que hemos sido, continúe manteniéndonos sumisos al original deseo que, todos creímos, desde hace mucho tiempo, inalcanzable.
Mientras tanto, la vida ha llegado a desarrollar tal ingravidez que, los que antaño conseguían besarse, forzados están ahora, cuando menos, a hacerlo a ciegas. Fue desde entonces, que la gente comenzó a hundirse en esta tristeza que hoy continúa cobijándonos... y lo peor es que todavía no nos damos cuenta de que, todos y cada uno de los después, no se olvidan de seguir aproximándose... y que siempre llegan… cuando quieren.