choripan64
Poeta recién llegado
Sonreíste siempre y aun cuando veía tu sonrisa, no sabía quién eras; sonreíste cuando una parte de mi estaba con mi padre y la otra con mi madre, luego lo hiciste cuando las dos se juntaron. Sonreíste cuando estuve en el vientre de mi madre, cuando di mis primeros pasos, cuando comencé a jugar, patines, patinetas, bici, paseos de montaña, deportes extremos, coches a toda velocidad, sonreías siempre, cuando nadaba en el mar, cuando iba a fiestas, cuando hacia el amor y cuando trabajaba, continuaste sonriendo.
Hoy conozco a la dueña de esa sonrisa, no me sorprendió saberlo, casi cincuenta años esperando a conocerte y ahora te veo de cerca, veo como sigues con esa sonrisa de seguridad en tus labios, como quien sabe que es dueño absoluto de algo, así me miraste y así sonreíste, siempre sonreíste
Ya no solo sonríes, también extiendes tus brazos hacia mí y tu picara mirada insinúa tu deseo de poseerme de darme ese último abrazo, de llevarme contigo, pero debo decirte que por ahora debes sonreír y mantener tus brazos extendidos, porque hoy será un día más para sumar felicidad a mi equipaje. Por eso amada muerte, muerte sonriente, espérame un poco más y nunca dejes de sonreírme.
Cs, 20 de junio del 2013 8.30 am
Hoy conozco a la dueña de esa sonrisa, no me sorprendió saberlo, casi cincuenta años esperando a conocerte y ahora te veo de cerca, veo como sigues con esa sonrisa de seguridad en tus labios, como quien sabe que es dueño absoluto de algo, así me miraste y así sonreíste, siempre sonreíste
Ya no solo sonríes, también extiendes tus brazos hacia mí y tu picara mirada insinúa tu deseo de poseerme de darme ese último abrazo, de llevarme contigo, pero debo decirte que por ahora debes sonreír y mantener tus brazos extendidos, porque hoy será un día más para sumar felicidad a mi equipaje. Por eso amada muerte, muerte sonriente, espérame un poco más y nunca dejes de sonreírme.
Cs, 20 de junio del 2013 8.30 am