mistenig
Poeta recién llegado
Cayendo de lo alto,
cual murciélago a su víctima,
en un pantano lúgubre por el olvido,
nació entre la maleza un ser divino.
Divino por su rareza,
y su mirada burguesa,
que de entre las finuras
destella la gran nobleza.
Perspicaz como su padre,
que se mezclaba en el aire,
aquella idiosincrasia maldita,
lo hacía vivir en lo obscuro,
de su cautiva personalidad.
Aquel voraz apetito,
por la sabiduría,
por lo siniestro,
por el conocimiento,
por el enriquecimiento.
Así los años venideros no se percataron,
de lo austero,
ni el viento ni el infierno,
supieron de aquel misterioso
caballero.
Así al perpetuarse el tiempo,
y callando los lamentos,
nació de entre los mortales,
a quien proclama el pueblo,
en las adversidades.
Sin inicio ni final,
les narro esta historia,
de un especie de ser que
traerá la gloria.
cual murciélago a su víctima,
en un pantano lúgubre por el olvido,
nació entre la maleza un ser divino.
Divino por su rareza,
y su mirada burguesa,
que de entre las finuras
destella la gran nobleza.
Perspicaz como su padre,
que se mezclaba en el aire,
aquella idiosincrasia maldita,
lo hacía vivir en lo obscuro,
de su cautiva personalidad.
Aquel voraz apetito,
por la sabiduría,
por lo siniestro,
por el conocimiento,
por el enriquecimiento.
Así los años venideros no se percataron,
de lo austero,
ni el viento ni el infierno,
supieron de aquel misterioso
caballero.
Así al perpetuarse el tiempo,
y callando los lamentos,
nació de entre los mortales,
a quien proclama el pueblo,
en las adversidades.
Sin inicio ni final,
les narro esta historia,
de un especie de ser que
traerá la gloria.