Juan Fonseca
Poeta recién llegado
Silencio.
Estas y otras son voces del estruendo
que surgen en él, mueren en la voz,
son frases muertas, un sonido atroz,
son gritos del silencio y cruel atruendo.
Por piedad lo pide el corazón duendo,
por soñar, por no fallecer precoz,
a la oscuridad, al triste feroz,
al rey superviviente y reverendo.
Porque sin vista no vive el valiente
atrapado, caído, encarcelado,
es sólo un escalofrío creciente
de un silencio despiadado y malvado;
¡calla tu viento nunca suficiente
para matar el silencio encantado!
Juan Fonseca
Estas y otras son voces del estruendo
que surgen en él, mueren en la voz,
son frases muertas, un sonido atroz,
son gritos del silencio y cruel atruendo.
Por piedad lo pide el corazón duendo,
por soñar, por no fallecer precoz,
a la oscuridad, al triste feroz,
al rey superviviente y reverendo.
Porque sin vista no vive el valiente
atrapado, caído, encarcelado,
es sólo un escalofrío creciente
de un silencio despiadado y malvado;
¡calla tu viento nunca suficiente
para matar el silencio encantado!
Juan Fonseca