Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me animo a rescatarme en lo posible
del fuego que no atiende mi rogado,
del miedo que atenaza mi costado
con una terquedad inconfundible.
Prefiero amurallarme inaccesible
que simple darme a todo inacabado,
locuaz como un torrente enajenado
perdido en un caudal incomprensible.
Lo sé ya que la sed me llama a puerto
por fatuo temporal que se avecina
con ganas de inmolarme a cielo abierto.
Me animo a subsanarme la retina,
callar por no dejar al descubierto
silencios con estruendo de bocina.
del fuego que no atiende mi rogado,
del miedo que atenaza mi costado
con una terquedad inconfundible.
Prefiero amurallarme inaccesible
que simple darme a todo inacabado,
locuaz como un torrente enajenado
perdido en un caudal incomprensible.
Lo sé ya que la sed me llama a puerto
por fatuo temporal que se avecina
con ganas de inmolarme a cielo abierto.
Me animo a subsanarme la retina,
callar por no dejar al descubierto
silencios con estruendo de bocina.