marquelo
Negrito villero
A la distancia el viento vuelve a recoger su cabellera
su diálogo de guerra encanece las sienes y los trópicos acumulados
en las cartografías
el viento frente a las noticias acumulados en los rotativos hace de la tinta
un charco de dualista
la verdad se volativiza y tiene olor de fogón de incertidumbre
de jadeo de ahorcado
es ahi
que hecho nostalgia en el sueño
todo sueño es un nacimiento cuando la tarde muestra sus indicios
de cuerpo de nieve
una sensasión blanca de túnica de desierto recorre las entrañas elásticas
de frentes ascéticas
una piedra disfraza al caballo que avanza y retrocede entre
todas las constelaciones
y luego los árboles se acomodan en una silla
el viento es una bestia
que lleva su crimen a todos los nidos
donde se columpian los hombres y las aves que serán carroña
en las habitaciones
en los gobiernos establecidos por una tempestad de números
el viento caliente de las mujeres
tomado desde el bordado de su nombre
el viento helado de los hombres tomado de los libros de montaña
y de testamentos octogenarios
simplemente el viento pañuelo del mundo.
su diálogo de guerra encanece las sienes y los trópicos acumulados
en las cartografías
el viento frente a las noticias acumulados en los rotativos hace de la tinta
un charco de dualista
la verdad se volativiza y tiene olor de fogón de incertidumbre
de jadeo de ahorcado
es ahi
que hecho nostalgia en el sueño
todo sueño es un nacimiento cuando la tarde muestra sus indicios
de cuerpo de nieve
una sensasión blanca de túnica de desierto recorre las entrañas elásticas
de frentes ascéticas
una piedra disfraza al caballo que avanza y retrocede entre
todas las constelaciones
y luego los árboles se acomodan en una silla
el viento es una bestia
que lleva su crimen a todos los nidos
donde se columpian los hombres y las aves que serán carroña
en las habitaciones
en los gobiernos establecidos por una tempestad de números
el viento caliente de las mujeres
tomado desde el bordado de su nombre
el viento helado de los hombres tomado de los libros de montaña
y de testamentos octogenarios
simplemente el viento pañuelo del mundo.