Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

No ha de imitar la calle o la calzada
al cielo,
no ha de parecer el hombre de la esquina
un trapo roto, un muñeco vencido,
algo descarriado aunque bien compuesto
por el traje,
no serán las ventanas
pálpitos de lo que ya no vemos,
solo el espejo de la sombra sin la sed,
sin el fuego,
solo el reflejo de la pared que pusimos
delante de los ojos, los anteojos,
los catalejos imposibles de ignorar.
No, no ha de imitar el hombre
el paso fugaz de la nube,
la precipitación del aire, o el agua
entre los sueños,
¿la calzada o la calle, la alcantarilla o el caño
no serán de pronto
un pasaje del cielo que olvidamos?
Improvisación para la imagen
26/09/ 2016
De mi libro inédito CABOS SUELTOS