Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin Mapa O Coordenadas
.
En esta encrucijada de mi vida
sin rumbo o coordenadas,
razón y pensamiento unen
para cartografiar el mapa
que mi jornada augure
.
Imponderable el rumbo
hasta el lugar debido,
que marque el calendario
en la bitácora del tiempo
para rendir mis cuentas
y tomar partida
.
Deseo que ese lugar postrero
abrigue pastoral paisaje.
de arroyos juguetones
en búsqueda de un río
para besarlo amante
con su aliento frío
.
También frondoso techo,
en alta y verde cordillera.
cubriendo extensos montes
donde aves se enamoran
en sinfónicos cantares
y solo callan cuando
la noche llega
.
Si otro lugar sea mi destino.
deseo sea una playa coralina
bañada por aguas del Caribe,
aguas turquesa - azul marina
rodeada de altos cocoteros
mecidas por el viento
en sensuales giros,
rindiendo sus siluetas
en las exiguas horas
de una tarde perezosa,
ya moribunda en fuego
en el ocaso,
entregando su aliento
a una enlutada noche
que todo el litoral
la luz como ladrona roba,
para que solo brillen
las estrellas
.
Mañana leeré
este agotado pergamino
y con suerte señale mi camino,
sea la tupida cordillera verde
o el mar azul Caribe
de playas coralinas
.
RRegis
.
En esta encrucijada de mi vida
sin rumbo o coordenadas,
razón y pensamiento unen
para cartografiar el mapa
que mi jornada augure
.
Imponderable el rumbo
hasta el lugar debido,
que marque el calendario
en la bitácora del tiempo
para rendir mis cuentas
y tomar partida
.
Deseo que ese lugar postrero
abrigue pastoral paisaje.
de arroyos juguetones
en búsqueda de un río
para besarlo amante
con su aliento frío
.
También frondoso techo,
en alta y verde cordillera.
cubriendo extensos montes
donde aves se enamoran
en sinfónicos cantares
y solo callan cuando
la noche llega
.
Si otro lugar sea mi destino.
deseo sea una playa coralina
bañada por aguas del Caribe,
aguas turquesa - azul marina
rodeada de altos cocoteros
mecidas por el viento
en sensuales giros,
rindiendo sus siluetas
en las exiguas horas
de una tarde perezosa,
ya moribunda en fuego
en el ocaso,
entregando su aliento
a una enlutada noche
que todo el litoral
la luz como ladrona roba,
para que solo brillen
las estrellas
.
Mañana leeré
este agotado pergamino
y con suerte señale mi camino,
sea la tupida cordillera verde
o el mar azul Caribe
de playas coralinas
.
RRegis
Última edición: