frankaussill
Poeta adicto al portal
En esta podredumbre sagrada que me enferma
Que destruye hasta los tiestos del alma
Y en mi conciencia lánguida se plasma
Cómo una mancha ardiente y eterna.
Me derrumbo y hasta padezco de muerte fría
Como el sol que muere con la noche virgen
Pero que en cada mañana despunta firme
Como si nada pasará en su dura travesía.
Ya enfermo de calles abarrotadas de delitos
De muerte verdadera, hambre y frío
Siento el vacío del tiempo, ese tiempo mío.
Y no muero ni vivo, no lloro ni sonrío
Solo espero que el tiempo me dé permiso
Para volar sin dolor y sin perjuicios.
Que destruye hasta los tiestos del alma
Y en mi conciencia lánguida se plasma
Cómo una mancha ardiente y eterna.
Me derrumbo y hasta padezco de muerte fría
Como el sol que muere con la noche virgen
Pero que en cada mañana despunta firme
Como si nada pasará en su dura travesía.
Ya enfermo de calles abarrotadas de delitos
De muerte verdadera, hambre y frío
Siento el vacío del tiempo, ese tiempo mío.
Y no muero ni vivo, no lloro ni sonrío
Solo espero que el tiempo me dé permiso
Para volar sin dolor y sin perjuicios.