Quizás encuentre fortaleza,
entre los recuerdos de aquello que deje ir,
o que se fue sin decir adiós.
Entre mis miedos, el desamparo, la inseguridad,
de sentirme otra vez sola, tan sola como siempre, siempre estuve sola
porque no hubo en ninguna de tus palabras la certeza de compañía real.
Pero por ese estúpido miedo, por esas ganas de ser ingenua, por esa necesidad,
elegí creer que si, y otra vez estoy acá,
entendiendo, ¿comprendiendo? quizás, pero ya no sirve,
ya no llena, no me consuela.
No tengo ahora respuesta, tengo angustia, una que me cala hondo.
No por vos, es por esto, otra vez, por lo que no quería repetir.
Por esta sensación, te juro, no la busque, aunque a veces creo que si.
Puedo explicarlo, no es eso, es tristeza, porque ni a vos te hablo,
porque se que no te importa, aunque te buscara, aunque te obligara a escucharme.
Y se repite, lo mismo se repite, la sordera, el silencio o bullicio, no se.
No hay palabras para mi, no hay consejo, no hay abrazo real, en el alma, sincero.
Porque en mi forma de ser alguien, me convertí en un servil objeto.
Y no quiero, ya no quiero.
No podría sentirme más sola que en este momento.
Y no por vos, ni por él, ni por ellos, pero tampoco por mi esta vez.
Esta vez, no me hago responsable.
entre los recuerdos de aquello que deje ir,
o que se fue sin decir adiós.
Entre mis miedos, el desamparo, la inseguridad,
de sentirme otra vez sola, tan sola como siempre, siempre estuve sola
porque no hubo en ninguna de tus palabras la certeza de compañía real.
Pero por ese estúpido miedo, por esas ganas de ser ingenua, por esa necesidad,
elegí creer que si, y otra vez estoy acá,
entendiendo, ¿comprendiendo? quizás, pero ya no sirve,
ya no llena, no me consuela.
No tengo ahora respuesta, tengo angustia, una que me cala hondo.
No por vos, es por esto, otra vez, por lo que no quería repetir.
Por esta sensación, te juro, no la busque, aunque a veces creo que si.
Puedo explicarlo, no es eso, es tristeza, porque ni a vos te hablo,
porque se que no te importa, aunque te buscara, aunque te obligara a escucharme.
Y se repite, lo mismo se repite, la sordera, el silencio o bullicio, no se.
No hay palabras para mi, no hay consejo, no hay abrazo real, en el alma, sincero.
Porque en mi forma de ser alguien, me convertí en un servil objeto.
Y no quiero, ya no quiero.
No podría sentirme más sola que en este momento.
Y no por vos, ni por él, ni por ellos, pero tampoco por mi esta vez.
Esta vez, no me hago responsable.