Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sinfonía de invierno al amor sobre el tejado…
Loto sagrado
emergiendo del agua,
espíritu de primavera
eres cuando me das
tu aliento y me abrazas
amada para serenar
mi corazón sobre tu pecho.
Qué más puedo pedir si una gota
de ti, es aguacero, haciéndome
volver de mis cenizas
si me derrumba el verano
de los perversos que apresan
la libertad del día;
y por eso amada
mis átomos
liberados más te aman.
Tú amor, tú amor amada
es el mar de sal y briza
donde se aquieto mi tristeza
el otoño en que inició
a envejecer mi cuerpo.
Llora mi mundo
si no está la flor del cerezo
que imagine en tú jardín
floreciendo y duele
el invierno en las alas
de mi alma,
cuando no estás amada.
Bálsamo de sauces son tus manos
queriendo borrar los surcos
del tiempo sobre mi rostro.
Tus ojos no detienen sus lágrimas
cuando me ves cansado y no salen
a caminar mis sueños;
esas lágrimas que hieren
tú silencio, se resisten
a la soledad de lo que se va
y lo que se queda;
por eso amada, las ignoro
para que no desfallezcas
y llores cuando me vaya.
Solo si acaso escucha...
la sinfonía de invierno
al amor sobre el tejado.
emergiendo del agua,
espíritu de primavera
eres cuando me das
tu aliento y me abrazas
amada para serenar
mi corazón sobre tu pecho.
Qué más puedo pedir si una gota
de ti, es aguacero, haciéndome
volver de mis cenizas
si me derrumba el verano
de los perversos que apresan
la libertad del día;
y por eso amada
mis átomos
liberados más te aman.
Tú amor, tú amor amada
es el mar de sal y briza
donde se aquieto mi tristeza
el otoño en que inició
a envejecer mi cuerpo.
Llora mi mundo
si no está la flor del cerezo
que imagine en tú jardín
floreciendo y duele
el invierno en las alas
de mi alma,
cuando no estás amada.
Bálsamo de sauces son tus manos
queriendo borrar los surcos
del tiempo sobre mi rostro.
Tus ojos no detienen sus lágrimas
cuando me ves cansado y no salen
a caminar mis sueños;
esas lágrimas que hieren
tú silencio, se resisten
a la soledad de lo que se va
y lo que se queda;
por eso amada, las ignoro
para que no desfallezcas
y llores cuando me vaya.
Solo si acaso escucha...
la sinfonía de invierno
al amor sobre el tejado.
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