Escarleth
Poeta recién llegado
Que se duerma la oda
que lleva reflejada mi vida.
Que se duerma el duende de las mentiras.
Que huya el que se cree grande
por escribir un poema.
Porque esta noche quiero escucharle a ella:
A mi musa, mi Sinfonía Griega.
Pasen los violines, ingresen las cuerdas.
Que nadie se quede sin verlas.
Y en su silencio sepulcral
se unan a mi demencia
que yo por escucharle a ella
dejo todo,
hasta mi pluma convertida
en sinfonía hueca.