David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Tanta riqueza y oro, ¿qué merece?
Si todo por el tiempo es pasajero,
tanto valor, virtud, honor, se crece,
pero más los tesoros y el dinero.
Tanto que todo entero el mundo rece
al que es "el poderoso caballero".
¿Por qué hay que preocuparse de la suerte
si todo pasa a nada con la muerte?
Veo al mundo tener mucho cuidado,
todos en proteger mucho sus bienes,
¡con tanto bien el hombre está cuitado!
Pero amigo, si tantas cosas tienes
y de avaricia todo estás cegado,
¿por qué tan triste y abatido vienes?
Por mucho que presumas de grandeza,
¿a escondidas ocultas tu pobreza?
El hombre ya ha perdido su sentido
buscando ser muy rico y poderoso,
¡la envidia y la avaricia te han herido!
No buscas el vivir en el reposo,
y lo bueno del mundo ya se ha ido
quedando un valle triste y enojoso.
Ya se fue toda cosa que fue pura,
¡se quedó en el camino la hermosura!
Si todo por el tiempo es pasajero,
tanto valor, virtud, honor, se crece,
pero más los tesoros y el dinero.
Tanto que todo entero el mundo rece
al que es "el poderoso caballero".
¿Por qué hay que preocuparse de la suerte
si todo pasa a nada con la muerte?
Veo al mundo tener mucho cuidado,
todos en proteger mucho sus bienes,
¡con tanto bien el hombre está cuitado!
Pero amigo, si tantas cosas tienes
y de avaricia todo estás cegado,
¿por qué tan triste y abatido vienes?
Por mucho que presumas de grandeza,
¿a escondidas ocultas tu pobreza?
El hombre ya ha perdido su sentido
buscando ser muy rico y poderoso,
¡la envidia y la avaricia te han herido!
No buscas el vivir en el reposo,
y lo bueno del mundo ya se ha ido
quedando un valle triste y enojoso.
Ya se fue toda cosa que fue pura,
¡se quedó en el camino la hermosura!
Última edición:
::