BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Incapaz de elaborar nada,
trata al menos, de contrarrestar
los diversos efectos
de la nada, que de tu espíritu
se apropia sin contemplaciones:
observa el delicado estado
de tus sentidos, aquellos que antaño,
transfiguraban tus impresiones, y
recuerda que, sobre los helechos,
la luna todavía crece y se espabila.
Aunque poco quede de entonces,
llena tu vida de palabras, sin exageraciones,
como alguien te recomendó, mientras
pasan y se suceden las estaciones.
Sin demasiado sentido, ni exceso
de voluntad: sólo por ver dibujarse
la sombra de las nubes sobre la tierra
ya pisada. En muchos aspectos, tu vida
es como esa nube, fugaz, leve, que acumula
agua y la vierte sobre los tejados tristes
de la ciudad, evaporándose.
©
trata al menos, de contrarrestar
los diversos efectos
de la nada, que de tu espíritu
se apropia sin contemplaciones:
observa el delicado estado
de tus sentidos, aquellos que antaño,
transfiguraban tus impresiones, y
recuerda que, sobre los helechos,
la luna todavía crece y se espabila.
Aunque poco quede de entonces,
llena tu vida de palabras, sin exageraciones,
como alguien te recomendó, mientras
pasan y se suceden las estaciones.
Sin demasiado sentido, ni exceso
de voluntad: sólo por ver dibujarse
la sombra de las nubes sobre la tierra
ya pisada. En muchos aspectos, tu vida
es como esa nube, fugaz, leve, que acumula
agua y la vierte sobre los tejados tristes
de la ciudad, evaporándose.
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