karen.m.rosario
Poeta recién llegado
Bienaventurado el ser que se aleja de las olas, para no arrastrarse con sus corrientes ciclónicas que te hacen parte de ellas sin dejarte a solas. Corrientes devastadoras que se encargan de aniquilar la identidad del ser, como entidad, como unidad individual. Corrientes caníbales, indomesticables, que nublan la visión, te duermen y te devoran la carne. Corrientes silvestres, bailarinas, que en ningún momento alivian la pesadez de tus cuestionamientos y agravios existenciales, sólo te dirigen unidireccionalmente, no conceden espacio para dudar, te apagan la luz.