Mares Josefina
Poeta recién llegado
Sé que mi horizonte no sería ya lo mismo sin ti.
Ofrezco una ofrenda desde que tú llegaste,
fugaz como una estrella navegando en mi mundo
irradiando dulzura, desbaratando mi sistema interno.
Amorosa te acercas como ángel eterno
a llenar con tu aroma mis silencios.
Y mis brazos que siempre se encuentran abiertos para ti, se embelesan.
y no importan mis horas, ni mi cansancio,
tu presencia reclama mis sentidos,
no concesiona, no justifica, no ampara mis ausencias.
Me enciendes con esa energía de querubín del cielo
y cuando menos pienso estoy ahí... ¡comiendo de tu mano!
más feliz de lo que he sido siempre,
y no tengo palabras para agradecerle a Dios tanto amor.
Y es que te amo alborozadamente,
y es que difícilmente ahora, podría renunciarte.
Mi motor, mi hélice, mi sentido,
mi corazón, mi sueño...te necesito.
Ofrezco una ofrenda desde que tú llegaste,
fugaz como una estrella navegando en mi mundo
irradiando dulzura, desbaratando mi sistema interno.
Amorosa te acercas como ángel eterno
a llenar con tu aroma mis silencios.
Y mis brazos que siempre se encuentran abiertos para ti, se embelesan.
y no importan mis horas, ni mi cansancio,
tu presencia reclama mis sentidos,
no concesiona, no justifica, no ampara mis ausencias.
Me enciendes con esa energía de querubín del cielo
y cuando menos pienso estoy ahí... ¡comiendo de tu mano!
más feliz de lo que he sido siempre,
y no tengo palabras para agradecerle a Dios tanto amor.
Y es que te amo alborozadamente,
y es que difícilmente ahora, podría renunciarte.
Mi motor, mi hélice, mi sentido,
mi corazón, mi sueño...te necesito.