Me levanto por enésimas vez.
Respiro profundamente, exhalo.
Es momento de soñar. Se me niega.
Y de nuevo me fusiono con el piso.
¿Caoba o soy cedro?
Fría madera. Crujo al paso del frío.
El ángulo no varía.
A noventa grados o cuarenta y cinco.
Me convierto en la gastada pintura.
A veces es la espalda la que se queja.
¿Roble o carreto?
De una cosa estoy seguro,
me fusiono al piso y me vuelvo duro.
Heredo sus recuerdos.
De bailes o suicidios.
Lejos, muy lejano donde mis primeros chillidos.
Solo. Sin pensamientos y con ellos.
Aquí puedo fallecer estando lejos.
Mis queridos no lo saben.
Y algunos si lo supieran,
sus huellas sobre mis crujidas maderas pasarían.
La oscuridad también afecta al cedro o ¿roble?
Aquí nací de nuevo, como fallecí después.
Solo como se llega al mundo.
¿A quién le importa si a estos grados
un cuerpo se adhiere al tiempo?
No lo sé.
Estoy lejos donde mis primeros chillidos,
y quizás, estoy llorando de nuevo.
Respiro profundamente, exhalo.
Es momento de soñar. Se me niega.
Y de nuevo me fusiono con el piso.
¿Caoba o soy cedro?
Fría madera. Crujo al paso del frío.
El ángulo no varía.
A noventa grados o cuarenta y cinco.
Me convierto en la gastada pintura.
A veces es la espalda la que se queja.
¿Roble o carreto?
De una cosa estoy seguro,
me fusiono al piso y me vuelvo duro.
Heredo sus recuerdos.
De bailes o suicidios.
Lejos, muy lejano donde mis primeros chillidos.
Solo. Sin pensamientos y con ellos.
Aquí puedo fallecer estando lejos.
Mis queridos no lo saben.
Y algunos si lo supieran,
sus huellas sobre mis crujidas maderas pasarían.
La oscuridad también afecta al cedro o ¿roble?
Aquí nací de nuevo, como fallecí después.
Solo como se llega al mundo.
¿A quién le importa si a estos grados
un cuerpo se adhiere al tiempo?
No lo sé.
Estoy lejos donde mis primeros chillidos,
y quizás, estoy llorando de nuevo.