Soledad,
eres,
en mis ecuaciones existenciales,
la recompensa acumulada
de mi egoísmo porfiado,
el fruto inmaduro de mi temprana
siembra de cizaña,
el resultado exacto
de mi vanidad sin medida,
el fiel efecto aritmético
de mi orgullo geométrico,
la consecuencia proporcional
de mi maldad calculada,
el gran premio multiplicado
a mi envidia integral,
el justo pago a la inversión ambiciosa
de mi generosidad infinitesimal,
el merecimiento correctamente diferencial
de mi yo multiplicador perverso,
el precio con ganancia e interés
de mi malicia usurera
que no permite residuo
sino cociente exponencial,
Pero, qué bueno, Soledad,
también, en las ecuaciones simbólicas,
eres el lienzo en blanco para la inspiración,
el cielo abierto para llamar a la invención,
el espacio infinito para la creación,
la íntima blanca pureza para la meditación,
la situación estelar del elegido,
el puente levadizo al interior del alma,
el pasaje para el tren de las fantasías,
la puerta blindada abierta de las intuiciones,
las alas divinas para volar por la eternidad,
Tú, Soledad, que ya teniéndome
insistes en poseerme en mis defectos;
mas, buscándote para las virtudes y talentos,
me abandonas, me dejas y te alejas.
Soledad,
¿por qué huyes de mi soledad
cuando quiero estar solo?
Solo, sin ti,
es estar dos veces solo,
eres,
en mis ecuaciones existenciales,
la recompensa acumulada
de mi egoísmo porfiado,
el fruto inmaduro de mi temprana
siembra de cizaña,
el resultado exacto
de mi vanidad sin medida,
el fiel efecto aritmético
de mi orgullo geométrico,
la consecuencia proporcional
de mi maldad calculada,
el gran premio multiplicado
a mi envidia integral,
el justo pago a la inversión ambiciosa
de mi generosidad infinitesimal,
el merecimiento correctamente diferencial
de mi yo multiplicador perverso,
el precio con ganancia e interés
de mi malicia usurera
que no permite residuo
sino cociente exponencial,
Pero, qué bueno, Soledad,
también, en las ecuaciones simbólicas,
eres el lienzo en blanco para la inspiración,
el cielo abierto para llamar a la invención,
el espacio infinito para la creación,
la íntima blanca pureza para la meditación,
la situación estelar del elegido,
el puente levadizo al interior del alma,
el pasaje para el tren de las fantasías,
la puerta blindada abierta de las intuiciones,
las alas divinas para volar por la eternidad,
Tú, Soledad, que ya teniéndome
insistes en poseerme en mis defectos;
mas, buscándote para las virtudes y talentos,
me abandonas, me dejas y te alejas.
Soledad,
¿por qué huyes de mi soledad
cuando quiero estar solo?
Solo, sin ti,
es estar dos veces solo,