Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
No hace falta ser ola para conocer el mar; conocer su plenitud, su inmensidad, su grandeza…
No hace falta ser estrella para conocer el cielo; conocer su infinitud, su majestuosidad, su insoldable belleza…
No hace falta ser ave para conocer el vuelo; y alcanzar parajes imposibles, y volar por el mar y por el cielo.
No hacer falta ser un ser que no eres para saber lo que no sabes, para aprender lo que desconoces…
Sólo hace falta cerrar los ojos, cerrar los ojos y soñar…
Soñar con dulces amaneceres donde esas olas se fundan en el horizonte con ese infinito cielo...
Soñar con el sol e imaginar su figura esplendorosa reflejada en el largo azul mientras en el cielo se dibuja su solitario esqueleto.
Soñar con volar y fruncir el ceño al sentir el viento, y rozar la libertad al alzar el vuelo, y volar sin fronteras hasta que el cielo se quede pequeño y el mar se difumine por completo.
No hace más falta que cerrar los ojos, cerrar los ojos y soñar libremente…
No hace falta ser estrella para conocer el cielo; conocer su infinitud, su majestuosidad, su insoldable belleza…
No hace falta ser ave para conocer el vuelo; y alcanzar parajes imposibles, y volar por el mar y por el cielo.
No hacer falta ser un ser que no eres para saber lo que no sabes, para aprender lo que desconoces…
Sólo hace falta cerrar los ojos, cerrar los ojos y soñar…
Soñar con dulces amaneceres donde esas olas se fundan en el horizonte con ese infinito cielo...
Soñar con el sol e imaginar su figura esplendorosa reflejada en el largo azul mientras en el cielo se dibuja su solitario esqueleto.
Soñar con volar y fruncir el ceño al sentir el viento, y rozar la libertad al alzar el vuelo, y volar sin fronteras hasta que el cielo se quede pequeño y el mar se difumine por completo.
No hace más falta que cerrar los ojos, cerrar los ojos y soñar libremente…
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