EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Un plexo de divina gloria
en la fiebre del tiempo
y el fagot del concierto
a viva escala
¡sólo naranjos!
Nuevos paradigmas en la entesala
y nuevos ujieres:
nuevas avestruces en el páramo
y muchas voces altisonantes,
¡sólo naranjos!
Muchas alcadías y gobiernos
en contubernio con la alternancia;
un pleito de monedas
y esa sed de poder militante
¡sólo naranjos!
Un impasse de guerrs
y mucho vomito
en el papiro
y ninguna mostalgia verdadera
¡sólo naranjos!
y tu desnudo total
para freir las lisonjas
y atenazar el tiempo
¡sólo naranjos!
Acribillado de balas en tu campo
dejo mi voz
y trasciendo mi destino
¡sólo naranjos!
y a pesar de este primer engarce
de anodino conspiro
entre la mitad del engaño y tu sombra
yo sé que tu orgasmo es INFINITO
como la estela que rebota en los mares
¡sólo naranjos!
(Nada queda inscripto en la popa de mi nave,
tal vez el misterio descubra en un futuro
la lonja de mi asadía)
¡Lo sé por mi soñar y mi temple!
pero entre cócteles de lunas y requiebres
en mi rugir humano
quedará :
¡sólo naranjos!
en la fiebre del tiempo
y el fagot del concierto
a viva escala
¡sólo naranjos!
Nuevos paradigmas en la entesala
y nuevos ujieres:
nuevas avestruces en el páramo
y muchas voces altisonantes,
¡sólo naranjos!
Muchas alcadías y gobiernos
en contubernio con la alternancia;
un pleito de monedas
y esa sed de poder militante
¡sólo naranjos!
Un impasse de guerrs
y mucho vomito
en el papiro
y ninguna mostalgia verdadera
¡sólo naranjos!
y tu desnudo total
para freir las lisonjas
y atenazar el tiempo
¡sólo naranjos!
Acribillado de balas en tu campo
dejo mi voz
y trasciendo mi destino
¡sólo naranjos!
y a pesar de este primer engarce
de anodino conspiro
entre la mitad del engaño y tu sombra
yo sé que tu orgasmo es INFINITO
como la estela que rebota en los mares
¡sólo naranjos!
(Nada queda inscripto en la popa de mi nave,
tal vez el misterio descubra en un futuro
la lonja de mi asadía)
¡Lo sé por mi soñar y mi temple!
pero entre cócteles de lunas y requiebres
en mi rugir humano
quedará :
¡sólo naranjos!