SOLO TU AROMA EN MI CUERPO
Sólo yo veo el adiós
sólo el mar, sólo una estrella,
sólo el dolor, sólo una pena,
sólo un instante y adiós.
Las cartas ya están echadas,
la suerte no me previno,
tú te iras con mis recuerdos
yo seguiré mi camino
habrás cubierto tu rostro
bajo el manto de la luna,
dejando tu aroma en mi cuerpo,
dejando en mi cuerpo una duda.
Seré un jinete en la sombra
corriendo en contra del viento,
seré una gota de agua
cayendo en algún lugar;
iré flotando en el río
que avanza hacia su destino
llevando sueños ocultos
hasta caer en el mar,
deseos de una mujer
cada vez más viejos y cansados
siguiendo la luz de un horizonte infinito,
sin presente, ni pasado.
Veré entonces soledad,
el llanto del mar en las olas,
una estrella en la oscuridad,
las huellas de un alma sola;
y en cada espacio vacío
que deja la ola al volver
dejarás morir tus sueños,
una parte de tu ser,
me iré entonces como vine,
como una ilusión que se fue,
como un instante de tu vida
que murió al saciar tu sed.
Sólo yo veo el adiós
sólo el mar, sólo una estrella,
sólo el dolor, sólo una pena,
sólo un instante y adiós.
Las cartas ya están echadas,
la suerte no me previno,
tú te iras con mis recuerdos
yo seguiré mi camino
habrás cubierto tu rostro
bajo el manto de la luna,
dejando tu aroma en mi cuerpo,
dejando en mi cuerpo una duda.
Seré un jinete en la sombra
corriendo en contra del viento,
seré una gota de agua
cayendo en algún lugar;
iré flotando en el río
que avanza hacia su destino
llevando sueños ocultos
hasta caer en el mar,
deseos de una mujer
cada vez más viejos y cansados
siguiendo la luz de un horizonte infinito,
sin presente, ni pasado.
Veré entonces soledad,
el llanto del mar en las olas,
una estrella en la oscuridad,
las huellas de un alma sola;
y en cada espacio vacío
que deja la ola al volver
dejarás morir tus sueños,
una parte de tu ser,
me iré entonces como vine,
como una ilusión que se fue,
como un instante de tu vida
que murió al saciar tu sed.