Zillah
Poeta recién llegado
Me llevaste a ese lugar, donde los Ángeles de alas torcidas aun no podían volar y se convirtieron en un festín celestial para los cuervos, donde la noche nos agasajo con sus manos de terciopelo y donde me convertí en un explorador, que navego entre las sabanas de lino que nos unían.
Dormí bajo el crepúsculo de un hermoso bosque, donde almas muertas colgaban de los árboles, habría jurado que eran sombras si sus lamentos no me hubieran despertado.
Pero ese atrocidad no importaba, porque a mi lado descansabas con tus ojos ávidos de amor, y con tanta inocencia desee poder hacerte lo que la primavera le hace a las rosas, me habría enfrentado a los sombríos ejércitos de hades con solo cupido como aliado.
Dormí bajo el crepúsculo de un hermoso bosque, donde almas muertas colgaban de los árboles, habría jurado que eran sombras si sus lamentos no me hubieran despertado.
Pero ese atrocidad no importaba, porque a mi lado descansabas con tus ojos ávidos de amor, y con tanta inocencia desee poder hacerte lo que la primavera le hace a las rosas, me habría enfrentado a los sombríos ejércitos de hades con solo cupido como aliado.