sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Somos la guinda del alma
pues entre sus besos lloramos
en sus labios cambiamos
en sus rizos nos liberamos
en las pausas nos hablamos
entre sus sueños nos confesamos
y en cada lado de su huella
nos amamos
para cuidarnos
a nuestro lado.
La escena es la escalera
para llegar a la luz
que nos lleva al pasadizo
que nos cuelga en su recorrido
en ese deslumbrante
y mágico vapor
que nos ilumina el alma
para llevar en las grietas su sueño
entre cada momento
se añade la eternidad
en nuestras manos
para alumbrar los caminos
para que no se separen los años
sus fugaces pasos
entre las miradas
de sus tiempos
que esgrimían
sus curvas en la ley
del pensamiento
en las fases de luna
en los acantilados del sol
dueña es la magia
de nuestro amor
es la punta del alba
mojada en leche
y llevada
a las cálidas pupilas
donde el sol se peina
en las pestañas
que dan paso a la vida.