silvano
Poeta recién llegado
Soneto de quien busca en inocencia.
A mi alma la cautiva el inocente,
ese que en silencio nos ama y nos mira.
Ese que de ser tan manso es tan valiente,
que no advierte el mal que en torno le gira.
Es callado, es perfecto, es sufrido,
es inmune a los venenos del odio,
y convence sin querer al presumido
del error de buscar de la vida el podio.
¿Dónde estás, oh inocente, que te busco,
para andar en nuestra cándida inocencia?
Ando solo y huérfano y no me rebusco
las monedas del amor en la carencia.
Solo sé que tu luces como yo luzco,
como los que al mundo devuelven su esencia.
Diego Silvano
A mi alma la cautiva el inocente,
ese que en silencio nos ama y nos mira.
Ese que de ser tan manso es tan valiente,
que no advierte el mal que en torno le gira.
Es callado, es perfecto, es sufrido,
es inmune a los venenos del odio,
y convence sin querer al presumido
del error de buscar de la vida el podio.
¿Dónde estás, oh inocente, que te busco,
para andar en nuestra cándida inocencia?
Ando solo y huérfano y no me rebusco
las monedas del amor en la carencia.
Solo sé que tu luces como yo luzco,
como los que al mundo devuelven su esencia.
Diego Silvano