Lírico.
Exp..
Soneto plácido
Por las altas esferas de mi ciego
y hambriento como el perro de un gitano,
sostengo este canuto con la mano
para brindar con humo en que me anego.
No pego golpe, ni ojo, ni me niego
a ser un holgazán. Estoy cercano
a no ver, y observar cómo el hermano
es donde muere siempre nuestro ego.
Vaya trasiego, vaya menesteres
los de este caballero. Sus placeres
se afanan por llevar la nave a puerto.
Vaya soñar el juego de la vida
tan abstraídamente. La partida
sólo se acabará cuando esté muerto.
Por las altas esferas de mi ciego
y hambriento como el perro de un gitano,
sostengo este canuto con la mano
para brindar con humo en que me anego.
No pego golpe, ni ojo, ni me niego
a ser un holgazán. Estoy cercano
a no ver, y observar cómo el hermano
es donde muere siempre nuestro ego.
Vaya trasiego, vaya menesteres
los de este caballero. Sus placeres
se afanan por llevar la nave a puerto.
Vaya soñar el juego de la vida
tan abstraídamente. La partida
sólo se acabará cuando esté muerto.
Última edición: