versos rotos
La poesía es el cristal a través del que miro.
XV
Silencio es lo que más asusta y duele,
no poder oírte ya cada mañana.
Sábanas mudas de pasión temprana.
Como un perro olfateo, mas ya no huele
la alcoba a tus perfumes de grosella.
Este estar por aquí cual funámbulo
maltrecho sobre un raíl, siendo pábulo
del silencioso tren que lo atropella.
Mutismo de tu voz y de tus pasos,
callo para oírlos, ¡más van silenciando!
Ha despertado el día, sonidos lesos,
no son tu cucharilla contra el vaso,
ni son tu ir y venir siempre cantando,
ni el buenos días de tus carmines besos.
Silencio es lo que más asusta y duele,
no poder oírte ya cada mañana.
Sábanas mudas de pasión temprana.
Como un perro olfateo, mas ya no huele
la alcoba a tus perfumes de grosella.
Este estar por aquí cual funámbulo
maltrecho sobre un raíl, siendo pábulo
del silencioso tren que lo atropella.
Mutismo de tu voz y de tus pasos,
callo para oírlos, ¡más van silenciando!
Ha despertado el día, sonidos lesos,
no son tu cucharilla contra el vaso,
ni son tu ir y venir siempre cantando,
ni el buenos días de tus carmines besos.