BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con la cara aplastada,
cejas juntas, de perfil
el cráneo, obsolescencia
perversa, que no da la razón
ni la quita. Tiempo de estar
quieto, en quejumbrosa penumbra,
cuando el oro ha volado, se esfuma
el porvenir. Sonidos dispersos:
el de un violín, el de una flauta
travesera. Ecos perdidos
por los salones de la infancia.
©
cejas juntas, de perfil
el cráneo, obsolescencia
perversa, que no da la razón
ni la quita. Tiempo de estar
quieto, en quejumbrosa penumbra,
cuando el oro ha volado, se esfuma
el porvenir. Sonidos dispersos:
el de un violín, el de una flauta
travesera. Ecos perdidos
por los salones de la infancia.
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