Eduardo Yar
Poeta recién llegado
Soy el ameno caballero
en lugar del joven moderno.
Soy el rebelde de las causas justas
en lugar del político farsante.
Soy el amante de los ojos bellos
en lugar del adúltero fugaz.
Me agreden y yo debo ser la ofensa,
me juzgan y yo debo ser la sentencia,
me condenan y yo debo ser el verdugo,
me queman y yo debo ser el fuego,
me abandonan y yo debo ser la soledad.
Canto y soy la voz de la emoción;
hago música y soy la voz de las culturas;
pinto y soy la razón de la imaginación;
interpreto y soy el rostro de la vida ajena;
declamo y soy la escultura de la palabra;
danzo y soy la poesía del movimiento.
Soy la personalidad de la naturaleza,
soy el alma de las cosas inertes,
soy el heraldo del sentimiento,
soy el triunfo del espíritu,
¡¡soy el artista!!
en lugar del joven moderno.
Soy el rebelde de las causas justas
en lugar del político farsante.
Soy el amante de los ojos bellos
en lugar del adúltero fugaz.
Me agreden y yo debo ser la ofensa,
me juzgan y yo debo ser la sentencia,
me condenan y yo debo ser el verdugo,
me queman y yo debo ser el fuego,
me abandonan y yo debo ser la soledad.
Canto y soy la voz de la emoción;
hago música y soy la voz de las culturas;
pinto y soy la razón de la imaginación;
interpreto y soy el rostro de la vida ajena;
declamo y soy la escultura de la palabra;
danzo y soy la poesía del movimiento.
Soy la personalidad de la naturaleza,
soy el alma de las cosas inertes,
soy el heraldo del sentimiento,
soy el triunfo del espíritu,
¡¡soy el artista!!