Nina Alma
Poeta recién llegado
Un río plateado
recorre sus pupilas,
la luna
desde el balcón,
distante
tan lejana
y tan callada.
Suplicaba
y anhelaba
en esa noche
de junio,
Buenos Aires
estrellada
y tan helada.
Sus plantas dormían,
su gato
y su corazón,
ya no hay lugar
para el amor
ni para perder
la razón.
Solitaria
en su habitación.
Un poco de
lectura,
sus velas
y alguna que
otra canción.
Calmó su
ansiedad
en sus vuelos
sus alas
el piano,
y la luna
en su balcón.
recorre sus pupilas,
la luna
desde el balcón,
distante
tan lejana
y tan callada.
Suplicaba
y anhelaba
en esa noche
de junio,
Buenos Aires
estrellada
y tan helada.
Sus plantas dormían,
su gato
y su corazón,
ya no hay lugar
para el amor
ni para perder
la razón.
Solitaria
en su habitación.
Un poco de
lectura,
sus velas
y alguna que
otra canción.
Calmó su
ansiedad
en sus vuelos
sus alas
el piano,
y la luna
en su balcón.