Lírico.
Exp..
Su luz
Las nieblas del olvido jamás podrán llevarte
ya lejos de mis ojos; he visto tu milagro;
he podido entenderme en la gracia con que tú haces
que el mundo sea un beso, primavera, azul pájaro.
No podrán los insomnios del tiempo, con su alarde
tan oscuro de fieras, amordazar tu canto;
tú contienes el himno final hacia esa clase
de patria sin fronteras donde mi sueño alcanzo.
Tú supiste dictarme cada noche en la tierra
el amor a tu nombre, la razón del servicio
que la luz rinde ciega al fulgor de tu estrella.
No conozco otra cosa; sólo estoy en tu sitio;
cada verso que lloro es la flor de alguna ofrenda
sobre el arcano espejo de tu cuerpo dormido.
Las nieblas del olvido jamás podrán llevarte
ya lejos de mis ojos; he visto tu milagro;
he podido entenderme en la gracia con que tú haces
que el mundo sea un beso, primavera, azul pájaro.
No podrán los insomnios del tiempo, con su alarde
tan oscuro de fieras, amordazar tu canto;
tú contienes el himno final hacia esa clase
de patria sin fronteras donde mi sueño alcanzo.
Tú supiste dictarme cada noche en la tierra
el amor a tu nombre, la razón del servicio
que la luz rinde ciega al fulgor de tu estrella.
No conozco otra cosa; sólo estoy en tu sitio;
cada verso que lloro es la flor de alguna ofrenda
sobre el arcano espejo de tu cuerpo dormido.