Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Su tez se apaciguó –perlada frente-
mirando su interior al Ser revivo,
la vida se hizo fin definitivo
abriéndose a otra vida diferente.
Su pecho fue callando confidente
y el tiempo se paró reconstructivo,
el dolo de morir te acerca vivo
al cielo por su luz resplandeciente.
Se duerme el vil reloj, surge el sendero
que llega más allá de aquella loma,
lugar donde te acoge el Dios lucero.
Tesoros que no come la carcoma
están donde tu sol fue sol primero
brindándote calor y un dulce aroma.
11/01/2020
mirando su interior al Ser revivo,
la vida se hizo fin definitivo
abriéndose a otra vida diferente.
Su pecho fue callando confidente
y el tiempo se paró reconstructivo,
el dolo de morir te acerca vivo
al cielo por su luz resplandeciente.
Se duerme el vil reloj, surge el sendero
que llega más allá de aquella loma,
lugar donde te acoge el Dios lucero.
Tesoros que no come la carcoma
están donde tu sol fue sol primero
brindándote calor y un dulce aroma.
11/01/2020