Angelical TacituRna
Poeta recién llegado
Gloria marchita,
semblante sombrío,
sueños desvanecidos.
¡La luz se oscurece!
La lluvia ácida cae.
La tierra muerte dio,
su vientre feneció.
Su alma enloqueció.
¡Ay, su dulce ángel!
La luz del sol no vio
ni el cantar de un gorrión.
¡Palacios reales no pisó!
Sus ojos dolientes
no lo verán crecer.
Su alma esta vacía,
la desgracia la invade.
Tristes vientos resuenan,
su agonía desea calmar.
En un sudario se envuelve.
¡Un clamor doloroso se oye!
—¡De mis entrañas lo perdí!
¿Para qué deseo vida?
Si no lo tengo aquí.
¡Calma, hijo, a tu lado voy!—
¡Eternamente duermen!
semblante sombrío,
sueños desvanecidos.
¡La luz se oscurece!
La lluvia ácida cae.
La tierra muerte dio,
su vientre feneció.
Su alma enloqueció.
¡Ay, su dulce ángel!
La luz del sol no vio
ni el cantar de un gorrión.
¡Palacios reales no pisó!
Sus ojos dolientes
no lo verán crecer.
Su alma esta vacía,
la desgracia la invade.
Tristes vientos resuenan,
su agonía desea calmar.
En un sudario se envuelve.
¡Un clamor doloroso se oye!
—¡De mis entrañas lo perdí!
¿Para qué deseo vida?
Si no lo tengo aquí.
¡Calma, hijo, a tu lado voy!—
¡Eternamente duermen!