rafael tato
Poeta fiel al portal
Me subo en el último tren
de las soledades y los silencios,
llevándome impregnado
el lirio rojo de tu engaño en mi pecho,
en ritmo desbastador
plúmbeo humo cascada de incienso,
cruzo, arraso crepúsculos de vaho amargo
y crueles recuerdos.
Ahora soy el infinito
más allá del átomo
tiniebla de mi agonía,
viajando sobre una carrilera
hecha de ebria luz sin huella;
en este viaje estelar de plácidos bostezos
sin venias ni pleitesías,
me reflujo en ideas profundas,
razones y cosas bellas.
Hoy muerdo el amazonas
sagrado del más allá,
deleitando la pupila del alma
en el brillo boreal del universo;
visión de luz que abraza,
amamanta, ama y encalla,
dimensión misteriosa de paz,
melodías, colores y jardines helenos.
Bajo una tridimesional geometría
de brillos y destellos,
en invasión estival de cristales
y espejismos en nobles cortejos,
extasiado bajo la sombra del amor,
la ternura y el ensueño,
asciendo sobre astros,
luces, formas y rostros bellos.
Atrás quedaron el tiempo sin tiempo,
la ilusión y la nada,
soy conciencia, alma,
verdad absoluta, luz y gloria,
vestido estelar, monolito de paz
en su belleza desatada,
destello infinito sin agonía,
quebranto, dolor, ni deshonra.
En este tren eterno no cabes tú
mujer ilusión pasajera,
como tampoco
tantas cosas de la vida
por mi proscritas,
lo abordé en la estación
de mi sueño sin darme cuenta
y encontré en su destino
el amor, la libertad y ¡La paz infinita!!
Tato Ospina
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Colombia
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