Cruzar La Noche
Poeta asiduo al portal
I
Ver el mar y contemplar la noche
comprender que ante
la inmensidad
no somos nada...
Fracción microscópica del universo,
virus de la creación.
Viendo el mar
contemplando la noche,
dibujando nuevas constelaciones
seducido por el rumor de las olas
paso a paso camino al mar,
la luna se entrevé tras las nubes.
Frío y salino es el abrazo de las aguas,
es tiempo de abandonarse al mar,
es tiempo de abandonarse a la noche....
II
Poemas somos y
en el camino andamos
en pos de una hoja en blanco,
de un trozo de vida al cual pertenecer.
Vivir con la sensación de ser una hoja suelta
que se pierde por entre los recovecos de mil voces,
ser solo un recuerdo,
un nombre escrito en una servilleta,
una frase a medio borrar en un cuaderno,
una dirección incompleta.
Poeta es el que al andar
se va despojando
de sus palabras
de sus versos
de si.
III
Entre el sexo
y el pretexto
prefiero el pre – sexo
aquel que nunca es,
que nunca termina de volverse real,
el susurrar lujuriosas palabras al cojín,
el acariciar afanoso de una pared.
Buscándote,
buscándonos...
Es habitar entre sábanas húmedas y desiertas,
es el anhelo que nunca florece,
el placer angustioso de besar a quien no existe...
IV
María gime y se revuelca en su deseo inconfeso.
Ella siempre tan querida...
( por su piedad y su bondad).
Ella siempre viva...
( por su sonrisa e inocencia).
Ella siempre tan ignorada...
( por ellos, por él).
María desliza su mano por su piel...
Ella siempre tan recatada...
( por su estricta moral).
Ella siempre tan amable...
( por agradar, por su temor a la soledad).
Ella siempre tan dispuesta al sacrificio...
( por él, solo por él).
María desnuda deja un rastro carmesí...
Ella marchita antes de tiempo...
Desdeñada por él...
Ella muerta y con el deseo a flor de piel...
V
Hay momentos en la vida
en que es mejor
no saber,
no comprender.
¿para qué saber?
¿para hacer menos triste la despedida?
¿para qué comprender?
¿para perdonar, para aspirar a entender?
¿No sería mejor
abrir los brazos
y dar un paso
a los brazos del vacío?
Ver el mar y contemplar la noche
comprender que ante
la inmensidad
no somos nada...
Fracción microscópica del universo,
virus de la creación.
Viendo el mar
contemplando la noche,
dibujando nuevas constelaciones
seducido por el rumor de las olas
paso a paso camino al mar,
la luna se entrevé tras las nubes.
Frío y salino es el abrazo de las aguas,
es tiempo de abandonarse al mar,
es tiempo de abandonarse a la noche....
II
Poemas somos y
en el camino andamos
en pos de una hoja en blanco,
de un trozo de vida al cual pertenecer.
Vivir con la sensación de ser una hoja suelta
que se pierde por entre los recovecos de mil voces,
ser solo un recuerdo,
un nombre escrito en una servilleta,
una frase a medio borrar en un cuaderno,
una dirección incompleta.
Poeta es el que al andar
se va despojando
de sus palabras
de sus versos
de si.
III
Entre el sexo
y el pretexto
prefiero el pre – sexo
aquel que nunca es,
que nunca termina de volverse real,
el susurrar lujuriosas palabras al cojín,
el acariciar afanoso de una pared.
Buscándote,
buscándonos...
Es habitar entre sábanas húmedas y desiertas,
es el anhelo que nunca florece,
el placer angustioso de besar a quien no existe...
IV
María gime y se revuelca en su deseo inconfeso.
Ella siempre tan querida...
( por su piedad y su bondad).
Ella siempre viva...
( por su sonrisa e inocencia).
Ella siempre tan ignorada...
( por ellos, por él).
María desliza su mano por su piel...
Ella siempre tan recatada...
( por su estricta moral).
Ella siempre tan amable...
( por agradar, por su temor a la soledad).
Ella siempre tan dispuesta al sacrificio...
( por él, solo por él).
María desnuda deja un rastro carmesí...
Ella marchita antes de tiempo...
Desdeñada por él...
Ella muerta y con el deseo a flor de piel...
V
Hay momentos en la vida
en que es mejor
no saber,
no comprender.
¿para qué saber?
¿para hacer menos triste la despedida?
¿para qué comprender?
¿para perdonar, para aspirar a entender?
¿No sería mejor
abrir los brazos
y dar un paso
a los brazos del vacío?