Cada amanecer me esfuerzo por convencerme de que el olvido me abraza, que poco a poco me libera de ti. Pero cuando cae la noche, todas mis fuerzas se desvanecen. Entonces, tus recuerdos regresan con una presencia implacable, como cuchillos suaves que se clavan en mi pecho una y otra vez, recordándome sin descanso que aún estás aquí. Invisible, pero palpable, casi como un susurro que habita en lo más profundo de mi alma.
-Dior
-Dior