Gonvedo
Poeta asiduo al portal
Sonaba en tu pecho un corazón entre aguaceros
como un animal de puro gozo o un río enjambre
de vientos suicidas, parecían tus ojos gemas enterradas,
caleidoscópica forma en los altares del sonido, fulgor
de arpas cristalinas como narvales en la acuarela del sueño
o pecios hundiéndose en los párpados de lejanos océanos.
La soledad un eclipse de huérfanos jardines, marejada
de pájaros azules en la garganta o dulce miel de crisantemos
sobre vientres tatuados y sombra de huesos pornográficos.
La muerte como un hurra o un brindis de sombreros de copa.
como un animal de puro gozo o un río enjambre
de vientos suicidas, parecían tus ojos gemas enterradas,
caleidoscópica forma en los altares del sonido, fulgor
de arpas cristalinas como narvales en la acuarela del sueño
o pecios hundiéndose en los párpados de lejanos océanos.
La soledad un eclipse de huérfanos jardines, marejada
de pájaros azules en la garganta o dulce miel de crisantemos
sobre vientres tatuados y sombra de huesos pornográficos.
La muerte como un hurra o un brindis de sombreros de copa.