salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Ebrio de amor
en noche enamorada
se abren los pulsos,
se abren las ganas.
Entra el amor amando
la vida amada
en el sedoso nido
de la bordada sábana.
Libre de normas
dictadas
suavizar el desnudo
las manos deseaban.
En silencio aamoroso
lengua de llama
su piel
acariciaba.
"Dulce" los besos eran
sin habla.
La alcoba,
de amores empapada,
olor de alientos cálidos
desparramaba.
Ardiente
el bullir de la cama.
La seda de sus labios
ardentía dejaba.
Lúbrica enseña
los senos:dos montículos
de seda,
de flor intacta.
Unidos,
jadeos jadeaban
su pecho y el mío.
Yo ya no soy yo.
Ella ya no es ella.
(La rosa del vientre
se abrió en primavera.)
en noche enamorada
se abren los pulsos,
se abren las ganas.
Entra el amor amando
la vida amada
en el sedoso nido
de la bordada sábana.
Libre de normas
dictadas
suavizar el desnudo
las manos deseaban.
En silencio aamoroso
lengua de llama
su piel
acariciaba.
"Dulce" los besos eran
sin habla.
La alcoba,
de amores empapada,
olor de alientos cálidos
desparramaba.
Ardiente
el bullir de la cama.
La seda de sus labios
ardentía dejaba.
Lúbrica enseña
los senos:dos montículos
de seda,
de flor intacta.
Unidos,
jadeos jadeaban
su pecho y el mío.
Yo ya no soy yo.
Ella ya no es ella.
(La rosa del vientre
se abrió en primavera.)