Nommo
Poeta veterano en el portal
Me quieren; no me quieren. Ello depende de si les gusto o no.
Me libro; no me libro. Sólo si planto un árbol, si tengo un hijo y escribo un libro.
¡ Castigos en la selva ! En la penumbra de los bosques. Talento enterrado, que no desarrollé...
En los juegos olímpicos; en una lata de conserva. ¡ Infiernos dictatoriales ! No me brindé.
No competitivo. No valgo nada. Hago gala, tan sólo, de cobardía.
No me entregué, de lleno, a la faena. No hubo Realidad, en mi fantasía.
No quise hacer cosas, en mi día a día.
Si mi talento brilla al ciento por uno, al sesenta por ciento o al treinta,
¡ Descansaré ! Puesto que el estilo sigue vivo, peldaño a peldaño, en una escalera de caracol.
¿ Me rendiré ? Sobre el sofá, con el albornoz puesto y viendo el Televisor.
Ni una llamada.
Ni una carta.
¡ Oh, claustrofobia !
Hogar, dulce hogar. Pero sin exagerar. Necesito tomar aire fresco.
Joven promesa del Ajedrez. Enfrentarme al prójimo es lo que merezco.
Me libro; no me libro. Sólo si planto un árbol, si tengo un hijo y escribo un libro.
¡ Castigos en la selva ! En la penumbra de los bosques. Talento enterrado, que no desarrollé...
En los juegos olímpicos; en una lata de conserva. ¡ Infiernos dictatoriales ! No me brindé.
No competitivo. No valgo nada. Hago gala, tan sólo, de cobardía.
No me entregué, de lleno, a la faena. No hubo Realidad, en mi fantasía.
No quise hacer cosas, en mi día a día.
Si mi talento brilla al ciento por uno, al sesenta por ciento o al treinta,
¡ Descansaré ! Puesto que el estilo sigue vivo, peldaño a peldaño, en una escalera de caracol.
¿ Me rendiré ? Sobre el sofá, con el albornoz puesto y viendo el Televisor.
Ni una llamada.
Ni una carta.
¡ Oh, claustrofobia !
Hogar, dulce hogar. Pero sin exagerar. Necesito tomar aire fresco.
Joven promesa del Ajedrez. Enfrentarme al prójimo es lo que merezco.
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