Alexandro
Poeta adicto al portal
Corriendo estaba el tiempo
desesperado buscando un espacio
todo en un dos por cuatro,
sin pentagramas
sin acordeón que baje
sin tango que sostenga.
Llena el espacio,
incertidumbre que amanece
tendida entre las sabanas
con el sol de cada día,
esperando renunciar.
Queda la esperanza
latiendo suspirando
de un amanecer en paz,
quietud, el silencio.
Hojas secas que al final caen.
Fe como la seguridad
del amanecer diario.
Humildad de esperar
el final del descanso.
El despertad seguro
del mañana.
desesperado buscando un espacio
todo en un dos por cuatro,
sin pentagramas
sin acordeón que baje
sin tango que sostenga.
Llena el espacio,
incertidumbre que amanece
tendida entre las sabanas
con el sol de cada día,
esperando renunciar.
Queda la esperanza
latiendo suspirando
de un amanecer en paz,
quietud, el silencio.
Hojas secas que al final caen.
Fe como la seguridad
del amanecer diario.
Humildad de esperar
el final del descanso.
El despertad seguro
del mañana.