Kevin Aguirre Sánchez
Poeta recién llegado
Es increíble recordar, la forma en la que te quería,
la forma en la que suspiraba al mencionar tu nombre,
fuiste como un sueño real, de esas pocas fantasías,
que de repente y de la nada, llega a tener un hombre.
Y es que fuiste inspiración para mejorarme a mí,
lo nuestro fue de lo poco que quise hacer bien,
pero a mí se me olvido la parte que te tocaba a ti,
y que, a como vi, aparentemente a ti también.
Pero hoy cada quien está viviendo por su lado,
y como lo prometí ayer, aun te sigo recordando,
aún tengo tu tatuaje en mi presente-pasado,
que aun a diario me sigue atormentando.
Sigo sintiendo el sabor de tus besos como si fueran reales,
como si su magia nunca fue más que solo un espejismo,
sigo sintiendo lo cálido de tu cuerpo afectando mis realidades,
ya que después de ti, simplemente ya nunca fui el mismo.
Y no me preguntes, porque nunca volví a hablarte,
porque mi corazón decidió simplemente el resignarse…
Y quizás, prefiero verte de lejos, como una desconocida,
y que la gente no sepa, que junto a él, tú llevas mi vida...
la forma en la que suspiraba al mencionar tu nombre,
fuiste como un sueño real, de esas pocas fantasías,
que de repente y de la nada, llega a tener un hombre.
Y es que fuiste inspiración para mejorarme a mí,
lo nuestro fue de lo poco que quise hacer bien,
pero a mí se me olvido la parte que te tocaba a ti,
y que, a como vi, aparentemente a ti también.
Pero hoy cada quien está viviendo por su lado,
y como lo prometí ayer, aun te sigo recordando,
aún tengo tu tatuaje en mi presente-pasado,
que aun a diario me sigue atormentando.
Sigo sintiendo el sabor de tus besos como si fueran reales,
como si su magia nunca fue más que solo un espejismo,
sigo sintiendo lo cálido de tu cuerpo afectando mis realidades,
ya que después de ti, simplemente ya nunca fui el mismo.
Y no me preguntes, porque nunca volví a hablarte,
porque mi corazón decidió simplemente el resignarse…
Y quizás, prefiero verte de lejos, como una desconocida,
y que la gente no sepa, que junto a él, tú llevas mi vida...