Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te creo cuando destruyes las ilusiones
y cuando dañas las razones más simples de la existencia.
Creerte para quererte
¿Cuánta verdad me dices?
si la ciencia de la amargura que corre por tus venas
también puede endulzar tus mentiras.
Otros,
solo saben mirarte con odio y desprecio
y de aquellos,
eres admiración por la dureza de tu cuerpo
en tu celo enfermizo
de acabar con las injusticias que
al final,
terminas siendo lo que más odias.
Te creo, sí, te creo cuando miras como si no tuvieses alma,
más ella, te brota por los poros
aunque el vestido que llevas
diga que eres de cal
como a los muertos que sueles cubrir
con kilos de odio blanco.
Te creo cuando haces de tu vida
una muerte solitaria,
hasta el día que venga uno peor que tú,
con otros odios, muchos más crueles
que los tuyos.
y cuando dañas las razones más simples de la existencia.
Creerte para quererte
¿Cuánta verdad me dices?
si la ciencia de la amargura que corre por tus venas
también puede endulzar tus mentiras.
Otros,
solo saben mirarte con odio y desprecio
y de aquellos,
eres admiración por la dureza de tu cuerpo
en tu celo enfermizo
de acabar con las injusticias que
al final,
terminas siendo lo que más odias.
Te creo, sí, te creo cuando miras como si no tuvieses alma,
más ella, te brota por los poros
aunque el vestido que llevas
diga que eres de cal
como a los muertos que sueles cubrir
con kilos de odio blanco.
Te creo cuando haces de tu vida
una muerte solitaria,
hasta el día que venga uno peor que tú,
con otros odios, muchos más crueles
que los tuyos.