Allan Nápoles
Poeta recién llegado
Tanto busqué una mitad que encajara con la mía, que me hiciera vibrar con solo pensar en ella, que me amara de una forma inmensa y me enseñara formas distintas de hacerlo. Te esperaba en el vagón de la soledad, ondeando una bandera blanca y una leyenda en ella escrita que decía "Paciencia, corazón herido". Te esperaba en el frío del olvido, deseando llegaras con el calor de tu vida y salvaras mi alma, reviviendo los colores de mi vida, dándome una nueva esperanza con tus infinitas caricias y dulces palabras.
Oh cariño, cuánto te esperaba, llegaste a la vida mía trayendo contigo amor y calma, pero te fuiste, causando una angustia cataclísmica en mi ser, un ser que empezaba a sentirse vivo arriesgando su paz mental por la dicha de amarte. Oh cariño, no te sientas mal por mi situación emocional, yo te esperaba cuando no sabía que iba a conocerte, yo te esperaba cuando sabía que un amor así existía pero aún no conocía tu sonrisa. Oh mi grande amor, no te preocupes por el pasado, después de darme cuenta en la indiferencia que dentro de ti se formó algo muy dentro de mí cambió, por más que dolía el pecho, por más exhaustas que habían quedado mis ganas de luchar, no te guardaba nada de rencor... ya no te esperaba el corazón.
Allan Nápoles.
Oh cariño, cuánto te esperaba, llegaste a la vida mía trayendo contigo amor y calma, pero te fuiste, causando una angustia cataclísmica en mi ser, un ser que empezaba a sentirse vivo arriesgando su paz mental por la dicha de amarte. Oh cariño, no te sientas mal por mi situación emocional, yo te esperaba cuando no sabía que iba a conocerte, yo te esperaba cuando sabía que un amor así existía pero aún no conocía tu sonrisa. Oh mi grande amor, no te preocupes por el pasado, después de darme cuenta en la indiferencia que dentro de ti se formó algo muy dentro de mí cambió, por más que dolía el pecho, por más exhaustas que habían quedado mis ganas de luchar, no te guardaba nada de rencor... ya no te esperaba el corazón.
Allan Nápoles.
Última edición: